ATENEO REPUBLICANO DE PUERTO REAL
 
 
 
 
 

Presentación del libro "Las que llevan el mar

sobre sus cabezas y otros cuentos morados".

De JUAN LUÍS RINCÓN ARES.

Casa de la Juventud, 28-01-2016.

Lola Sanisidro se encargó de abrir el acto.

Y a renglón seguido ilustró la figura del autor.

El actor José Pecho inició al acabar Lola una espectacular performance.

(Tengo que decir que nos impresionó a los que no sabiamos nada de que iba la cosa).

Acto seguido Juan Luís inició la presentación propiamente dicha.

Reseña del acto, por Pepe Pettenghi.

Ateneo Republicano de Puerto Real

El jueves 28 de Enero de 2016, en la Casa de la Juventud, tuvo lugar la presentación del libro “Las que llevan el mar sobre sus cabezas y otros cuentos morados” (Ed. “El Boletín” Ediciones) de Juan Luis Rincón Ares, acto programado y organizado por el Ateneo Republicano de Puerto Real, con la colaboración del Ayuntamiento de Puerto Real.

Ante numeroso público, la presidenta del Ateneo, Lola Sanisidro, presentó a Juan Luis Rincón, de quien hizo una breve biografía destacando su labor y su gran compromiso como profesor de Personas Adultas. “Nunca es tarde para empezar”, destacó como lema de su gran compromiso y su lucha en favor de la igualdad, una tarea noble encaminada a transformar el mundo desde la vida cotidiana.
Su alumnado, eminentemente femenino, hace que se cumpla su objetivo: “La felicidad no se construye sólo con la mitad del cielo”.
A continuación el actor José Pecho, sorprendió con un potente monólogo “El maltratador”, tremendamente real y cercano, que impresionó al público por su verismo y su fuerza.
Juan Luis Rincón quiso comenzar su intervención recordando que, al día de la fecha, se habían contabilizado ya once víctimas de la violencia machista.
Dijo que su libro, un “libra” en sus palabras, es una recopilación de relatos femeninos, y quiere ser una herramienta más en favor de la igualdad, pues la educación es la mejor arma para combatir la sociedad patriarcal y actuar en defensa de un futuro igualitario.
Hizo posteriormente una breve comparativa histórica y explicó cómo llegó él a su convencimiento feminista: por su historia familiar y por su condición docente. Nadie nace maltratador, dijo, pues dentro de cada hombre hay un machista y también un igualitario: depende de uno mismo que prevalezca y salga a flote uno u otro.

El libro consta de veinte relatos y un puñado de poemas, de los que Javier Fajardo dio lectura a uno de ellos: “Los buenos tratos”.
Al final tuvo lugar un animado coloquio con los asistentes, que se interesaron por temas como el lenguaje sexista, antropología del patriarcado, literatura…

Javier Fajardo iniciando su lectura (que voz).

Y para culminar el acto, Lola le hizo entrega a Juan de la acostumbrada placa conmemorativa.

 

HOMENAJE A GABRIEL CELAYA.

Recital poético a cargo de José Andrés Álvaro Ocaríz.

Casa de la Juventud, 20 de febrero de 2014.

 

 

El ponente fué presentado por nuestra presidenta Lola.

 

 

RESEÑA DEL ACTO CONMEMORATIVO DEL POETA GABRIEL CELAYA

ATENEO REPUBLICANO DE PUERTO REAL

            En la tarde del jueves, 20 de febrero de 2014, se celebró en la Casa de la Juventud de Puerto Real un acto conmemorativo del poeta Gabriel Celaya. Es ésta la correspondiente al mes de febrero en el calendario de actividades mensuales organizadas por el Ateneo Republicano de Puerto Real.

            En este caso el acto estuvo a cargo de José Andrés Álvaro Ocáriz, profesor, escritor y especialista en el citado poeta.
           
            Presentó al conferenciante la Presidenta del Ateneo, Lola Sanisidro, quien destacó su faceta docente y se mostró feliz de recibirlo en este acto cultural pero también político por la propia personalidad de Celaya, su poesía social y su compromiso, en la línea de los valores republicanos que propugna nuestro Ateneo.
           
            El profesor Álvaro Ocáriz comenzó su disertación presentando su libro “Celaya esencial”, un trabajo que recoge lo esencial de su poesía, pero también para proponer la idea de que Celaya (Hernani1911- Madrid1991) es esencial para entender ese tiempo que le tocó vivir.
           
            Álvaro recreó, apoyado en un excelente audiovisual, los comienzos de la poesía de Celaya, en los que la figura de la gaviota, que simboliza la libertad, del mar Cantábrico y el paisaje cotidiano de su ciudad, San Sebastián, componen el telón de fondo de su lírica primera, que compaginó con su trabajo de ingeniero. Habló de sus lecturas, de su vocación como poeta, en los que sus primeros libros los firmó con su verdadero nombre: Rafael Múgica. Álvaro reflejó estos primeros pasos literarios de Celaya a través de sus propias notas biográficas y sus poemas.
           
            El punto de inflexión de su biografía, señaló Álvaro, se sitúa en 1946 cuando conoce a Amparitxu, su amor y su pareja de toda la vida. Y poco a poco su obra pasó del “yo” (propio de los poetas de la generación del 27) al “nosotros” (modelo de la poesía social).
           
            Al renunciar a su carrera de ingeniero y marchar a Madrid en 1956, Celaya se convierte poco a poco en un símbolo de la poesía social, que le acarrearía cárcel, multas, sufrimiento y postergación por el régimen franquista.
           
            Ya en los albores de la democracia, la eclosión de los cantautores (Serrat, Raimon, Llach, Paco Ibáñez…) permitió conocer a los poetas sociales. Y si Machado tuvo a Serrat, Celaya tuvo a Paco Ibáñez. Y así los presentes pudieron oír dos emotivas grabaciones de Ibáñez. “España en marcha” y “La poesía es un arma cargada de futuro”, así como “Al vent” de Raimon.
           
            Ya en democracia, Celaya militó en el Partido Comunista y su poesía pasa del “nosotros” a la identificación con la naturaleza, la poesía ecológica, como la definió el profesor Álvaro, hasta su muerte en 1991.

            Hay que señalar que tras la interesante conferencia del profesor Álvaro Ocáriz, se informó a los presentes que el beneficio de la venta de su libro “Celaya esencial” se destina a labores solidarias en la República Dominicana.

 

 

Como colofón al acto, Lola le hizo entrega a José Andrés de la habitual placa conmemorativa.