ATENEO REPUBLICANO DE PUERTO REAL
 
 
 
 
 

 

 

Lectura previa al Homenaje

Pilar Peruyera

“Nuestra república es algo más que la Constitución escrita, es un valor moral que tiende a la dignificación del hombre.”Manuel Azaña”

Es en ese valor moral que Azaña proclama, donde yo quisiera poner el acento de mi intervención

Es la moralidad como valor o la ética si lo preferís , la que otorga a cualquier proyecto político credibilidad , la que impulsa su crecimiento y en última instancia su triunfo.

Ha sido la solidez de principios y convicciones de los gobernantes de la II República, los que la situaron en la cima de la Historia, por eso si hoy pretendemos recoger su testigo, no podemos olvidarnos de esa realidad substantiva que la conforma, y que hizo posible un proyecto de Estado con el hombre y para el hombre.
Estamos hablando de gobernantes que concibieron el triunfo de la libertad republicana no solo como el triunfo de los derechos del pueblo sino también “como el triunfo de las entidades morales delante de las cuales nosotros nos inclinamos” (Azaña discurso 21 de Enero de 1937)

Hoy aquí tenemos ocasión de homenajear, a los depositarios de esas convicciones, ellos han transitado por la vida “con el paso firme y el corazón seguro” que diría Garcilaso, cincelaron sus vidas con el ideal de un mundo libre y justo, sacrificaron su presente para regalarnos un futuro donde nuestra dignidad de republicanos tuviese un espejo donde reflejarse...

Sabemos pues hasta donde la memoria nos alcanza cual es nuestro origen y nuestro patrimonio, a pesar del denodado empeño de nuestros gobernantes de dejarlo enterrado en las cunetas y olvidado en las orillas de la Historia

Las vidas sacrificadas a la libertad son hoy nuestra primera y dolorosa razón de ser, ahí están, ignoradas en su clamor de justicia y reparación para vergüenza de un país que teniendo a su favor la razón de la Historia, ha guardado un ominoso silencio durante 35 años, para terminar promulgando una ley que no se si les habrá servido para lavar la conciencia, pero cuya utilidad real ha sido evidenciar el desamparo y poner punto final, a una posibilidad tardía de dignificación.

Pues bien, quizás nos hayan hecho a pesar de todo un favor, pues la Memoria, en este caso personificada en nuestras víctimas, llama inevitablemente a otra Memoria: la política.

No somos una quimera, a la que nuestros muertos otorguen un prestigio fugaz, porque de ser así rescataremos el pasado pero enterraremos el futuro. Nuestros hijos terminaran por conocer quien fue Franco y acabaran desconociendo quien fue Azaña, sabrán que en El Puerto hubo un alcalde llamado Hernán Díaz, pero desconocerán quien fue Francisco Cossi, y eso nos guste o no es también una forma de traición.

No debemos permitirnos el lujo de dilapidar nuestro patrimonio, sino de acrecentarlo, estamos aquí no solo para rasgarnos las vestiduras, y llorar las pérdidas sino para actuar.

Si nuestros principios no toman cuerpo, si nuestra realidad política no es capaz de reflejarlos habremos fracasado.

Podemos y debemos demostrar que la ética y el conocimiento como derecho fundamental que condiciona todos los demás, deben estar en la base de cualquier acción política, en tanto que medida de cultura y civilización y con ellos construir un país moderno y claro tanto en su identidad como en sus fines, para poder decirle a las generaciones venideras parafraseando a Azaña:

“Mirad no hemos perdido el tiempo os dejamos un país digno y mejorado”

¡VIVA LA REPUBLICA!

 

 

Antonio Gil, presidente del Ateneo Republicano de La Isla, dio lectura a
este sentido homenaje

José Casado Montado
(In Memorian)

Amigos y amigas, ciudadanos y ciudadanas, con este Acto, los distintos Ateneos de la provincia estamos haciendo un homenaje, a través de los familiares, a todas aquellas victimas, fusilados y represaliados por el régimen golpista de Franco; Aún hoy, seguimos en la ardua tarea de sacar de la oscuridad de la historia oficial y del olvido, los nombres, Todos los Nombres de aquellos que por el simple hecho de ser obreros, trabajadores, sindicalistas, republicanos y republicanas, fueron fusilados.

Desde el Ateneo isleño, queremos rendir homenaje a esos historiadores, profesionales unos, y aficionados otros, que con una dedicación encomiable, con horas y horas de investigación, nos están devolviendo para el recuerdo y para la dignidad, los nombres, sus vidas y sobre todo el motivo y la manera de sus muertes.

Especialmente queremos recordar a José Casado Montado, fallecido en 1994, un isleño que tras una infancia y juventud marcadas por la miseria, el hambre y la desesperación que el régimen franquista impuso a los supervivientes del genocidio, dedicó sus últimos años a escribir, a investigar y plasmar en sus libros, sus vivencias personales…(¡Cuanta hambre al llegar la guerra y cuanto terror con los falangistas… y tantas cosas malas, en tan pocos años y con tan pocos años!…) relataba Pepe en Memorias de un Mal Nacido.

Pero la mayor contribución de Pepe Casado para la recuperación de la Memoria, para la recuperación de los Nombres de nuestros familiares, para la dignificación y rescate del olvido impuesto, fue, sin duda, su libro, Trigo Tronzado, en el que fruto de su habilidad para esquivar la vigilancia del párroco y del sacristán de la Iglesia Mayor Parroquial de La Isla, consiguió copiar el libro secreto que por “orden especial del Ilmo. Sr. Vicario Capitular del Obispado” el párroco, de su puño y letra, registraba a diario los “feligreses que fueron asistidos en la hora de sus muertes, decretadas por Consejo de Guerra o por Ley de Guerra”… es decir, los datos personales de los que fusilaban, de las “sacas” nocturnas.

Gracias a Trigo Tronzado, gracias a Pepe, hoy conocemos los nombres de isleños e isleñas, de puertorealeños, de republicanos y republicanas de la Bahía de Cádiz, que hubieran quedado enterrados en el olvido, en las fosas comunes de las cunetas y de los esteros.

Nuestro homenaje y nuestro recuerdo para Pepe, quien siempre decía a los que tuvimos la suerte de conocer que “Sin Memoria No Hay Dignidad”.

Salud y a por la Tercera, ¡Ni un paso atrás!

 

 

 

 

 

Manifiesto

Los problemas del Estado español actual ponen de relieve la necesidad de cambios profundos en la estructuras de poder y en la organización política y social. Somos cada vez más los que entendemos que esas transformaciones sólo podrán producirse desde los valores de igualdad, fraternidad y solidaridad.

La dictadura acabó con la rica red de organizaciones populares, sociales y culturales de profundas ideas y prácticas progresistas y librepensadoras que se había creado en Andalucía en el último tercio del siglo XIX. Todavía queda por hacer la labor de reconocimiento a las víctimas de la represión mediante la llamada a nuestra Memoria Histórica y la recuperación de los valores que defendieron.

Una monarquía española fundada en el derecho feudal de la herencia, es una contradicción con la Democracia. Un monarca “irresponsable” ante la Ley, que no puede ser juzgado ante la comisión de un delito por tribunal alguno, es un absurdo atentado contra los principios básicos del Derecho. Un Jefe del Estado cuya figura es “inviolable”, en el sentido de que no puede ser objeto de críticas, es toda una afrenta ala libertad de expresión.

Una Casa Real que tiene la prerrogativa de no dar cuenta de sus negocios, de su patrimonio, de sus gastos y sin obligación de declarar IRPF es una afrenta al principio de Igualdad ante la Ley, una burla a la ciudadanía que socava las propias bases de la Justicia. Por todo ello, seguimos denunciando la monarquía impuesta por el franquismo y la constitución de 1978 que la sustenta.

Insistimos de igual modo en la apertura de un proceso constituyente que permita a la ciudadanía acceder a la gestión de los asuntos públicos, y en todas las instancias de poder y decisión.

Manifestamos la razón fundamental de que todos los seres humanos nacemos libres e iguales, y debemos compartir y cooperar solidariamente en beneficio de la pacífica convivencia entre todas las culturas, con respeto a la diversidad y al medio natural.

Manifestamos que nada debe limitar la voluntad de la mayoría, se debe evitar cualquier tipo de arbitrariedad e interés ajeno a los del conjunto de la Especie. Para ello, es imprescindible el acceso a una información veraz, completa y actual sobre los asuntos públicos sobre los que habremos de pronunciarnos.

También reivindicamos el acceso libre a la cultura y que, acorde a los tiempos, se garantice el acceso universal y la distribución masiva, de forma libre y gratuita de todos los contenidos culturales propiedad del Estado en sus fondos, bibliotecas o almacenes de depósito legal. Queremos que la sociedad, la industria y los autores busquen un nuevo modelo de relaciones económicas que dejen de constreñir el uso de las tecnologías de la comunicación.

Consideramos que la única salida justa a los problemas entre las religiones y el conjunto de la sociedad es el laicismo. Trabajemos pues por una escuela que forme personalidades críticas, libres y responsables.

Queremos la revolución de una sociedad en la que cada cual dé según sus posibilidades y reciba según sus necesidades. Y nuestro modelo republicano es el de una sociedad sin opresores y oprimidos, donde los que dirigen lo hagan obedeciendo la voluntad de la mayoría democrática. Una República social, donde se reconozca el derecho a la autodeterminación de los pueblos y se abandone la guerra como instrumento de política internacional en pos de una política de paz y diálogo, donde no esté permitido contaminar el medio ambiente, despedir a obreros impunemente, donde la educación sea pública, popular, laica y gratuita, al igual que la sanidad.

Sólo queremos lo que todo el mundo, vivir en paz y ser felices, por eso queremos cambiar las cosas.

Por eso queremos un proceso constituyente hacia la III Republica y por eso, hoy, aquí nos hemos encontrado, para aunar esfuerzos en pos de ese proceso.

¡Hacia la III, ni un paso atrás!

 

 
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